Los burgaleses caen ante Amivel Málaga en un partido intenso decidido en el último minuto

 Pese a las ausencias, el  cansancio y las faltas personales Servigest se vació y tuvo el partido en la mano

 

CLÍNICAS RINCÓN AMIVEL 56: Mohamed (-), Mora (-), Ruiz, J. (12), Lakniz  (2), Vargas  (28) -cinco inicial- Trujillo (-), Mantas (-) Ruiz F.J. (-), De Souza  (-), Romero (8) y Pérez (6).

SERVIGEST BURGOS 54: Ángel (6), Jason (5), Josema (-), Jorge (17), Cristian (17) –cinco inicial- Manu (9), Helder (-), Alberto(-) y Álvaro (-).

  Parciales: 11-8; 25-24 (14-16); 37-42 (12-18); 56-54 (19-12)

 Árbitros: Verde y López. Eliminados: Por Amivel, Mohamed (min. 32) y Mora (min. 38) Por Servigest, Jason (min. 35) y Cristian (min. 40)

Incidencias: Partido disputado en el polideportivo Fernando Hierro de Vélez Málaga ante unos 50 espectadores.

 

Servigest Burgos cayó en los últimos instantes de un partido cuya victoria acarició con los dedos pero que, tras treinta y nueve minutos de un grandísimo trabajo, se escapó en los últimos sesenta segundos. Pese a los múltiples inconvenientes, los de Jesús Escudero nunca le perdieron la cara al partido y entraron en esos instantes fatídicos un punto por encima del Clínicas Rincón. Por desgracia, los nervios y el cansancio hicieron mella en la escuadra burgalesa y los malagueños no desperdiciaron la oportunidad de confirmar su sexta plaza en la tabla pese a que Servigest salvó el basket-average a su favor (en el partido de la primera vuelta vencieron por 51 a 45).

Ya antes de subir siquiera al autobús para comenzar el viaje, comenzaron los problemas del Servigest. A la consabida baja de Cruz por motivos laborales, se unía, en el último momento, la de Dani aquejado de un proceso gripal. La ausencia de dos jugadores de puntuación baja complicaba mucho la rotación a Jesús Escudero y le robaría la posibilidad de mantener a tres jugadores altos en la cancha y sobrecargando de minutos a otros como Josema.

Con todo eso, el planteamiento del equipo burgalés en la pista de Vélez-Málaga fue impecable y, en una primera parte basada en el intercambio de pequeños parciales a favor de uno y otro equipo, consiguieron dejar al Amivel en tan sólo 25 puntos de anotación y marcharse uno abajo al vestuario manteniéndose las espadas en todo lo alto.

Fue en el tercer cuarto cuando la plantilla de Escudero se soltó y pudo subir notablemente su anotación (18 puntos en este parcial). Los de Burgos salían de la defensa presionante malagueña con más facilidad y encontraban expedito el camino hacia el aro contrario. Si en la primera mitad había sido Cristian quien se echaba el equipo a la espalda, en esta tercera manga Jorge se ponía al mando de las operaciones y Servigest Burgos encaraba el último periodo con cinco puntos de ventaja (37-42).

En el parcial decisivo ambos equipos entraron algo maniatados y la primera canasta no llegaría hasta el minuto tres a cargo del equipo local pero los burgaleses mantenían el tono y, a falta de cinco minutos, mandaban en el marcador por 8 puntos (41-48). A partir de entonces un parcial de 6-0 de Amivel apretaría la situación y el equipo castellano comenzaría a sufrir el cansancio, los nervios y la acumulación de faltas en sus jugadores clave. Las dos últimas canastas en juego serían malagueñas y colocarían un 51-50 con el que se entró en el último minuto donde los intentos burgaleses por hacerse con el partido se toparían de bruces con la línea de tiros libres donde la serenidad del equipo local se tradujo en victoria.

El mal sabor de boca por ver como se escapó un partido que parecía en el bolsillo no debe, por otro lado, empañar el gran trabajo colectivo de un Servigest que, pese a las bajas y otras circunstancias (por ejemplo, el equipo burgalés dispuso de 17 tiros libres por 27 de los malagueños), se vació en la cancha y demostró que puede aspirar a cotas más altas que la permanencia.  Ahora toca pensar en el próximo fin de semana donde otro largo desplazamiento les llevará a jugar en Badajoz ante el potente Mideba Extremadura.