Los jóvenes gallegos dieron la cara en todo momento, pero poco pudieron hacer ante los burgaleses

Ahora el Servigest puede trabajar con tranquilidad de cara a los cruces para la final a cuatro

Servigest se enfrenta a un parón en la competición hasta el 20 de marzo con el objetivo cumplido de mantener el casillero de derrotas a cero, y con la sensación del deber cumplido. Ocho victorias esta temporada confirman que se están haciendo bien las cosas, pero los burgaleses saben que ahora toca seguir trabajando de cara a la parte más importante, la que decidirá quien tiene acceso a la final a cuatro en la que se jugarán las dos plazas de ascenso a la División de Honor.

El partido no tuvo historia, la diferencia entre los dos equipos es a día de hoy, muy grande, y los locales marcaron las diferencias desde el principio. Ya ganaban 8 a 0 en el minuto cuatro, y aunque los vigueses aguantaron algunos minutos más con canastas de mérito, al descanso los burgaleses ya tenían más que decidido el encuentro a su favor.

Aprovechó el técnico local para rotar a todos sus hombres y seguir probando cosas. Por su parte, los visitantes mostraron que sus jóvenes van mejorando y adaptándose a la categoría en su, para algunos, primer año de competición. Todo ello con una buena entrada en el Talamillo, en el que había un muy ambiente en las gradas, incentivado por la iniciativa del club burgalés de ofrecer un chocolate caliente a los que se acercaran a presenciar el partido.

SERVIGEST BURGOS ​63:

Manu (16), Alvaro (6), Cruz (-), Marcio (12) y Helder (2) –cinco inicial- Jorge Iglesias (18), Saimon (7), Dani (-), Alberto (-) y Alvar (2)

MASVISIÓN AMFIV B​ 27:

Abalde (5), Rodríguez (5), Lorenzo A. (7), Comesaña (2) y Alonso (6) –cinco inicial- Chamorro (-), Muñoz (-), Gayo (2), González (-) y Lorenzo M (-)

Parciales: 14-7; 18-4 (32-11); 15-12 (47-23); 16-4 (63-27)

Árbitros: Sr. Hernández y Sra. Varela. Señalaron 15 faltas a los locales y 14 a los visitantes. Sin eliminados