Los de Rodrigo Escudero estrenaran su liderato en solitario en una cancha difícil
El joven equipo maño está yendo de menos a más y, sin duda, va a ser un duro rival
Este sábado día 23, a las 18:15 horas y en el Polideportivo José Garcés de Zaragoza, CAI y Servigest Burgos jugarán el primer partido de la segunda vuelta del Grupo Norte de la Primera División de Baloncesto en Silla de Ruedas. Se enfrentarán el tercer y el primer clasificado en un partido que se antoja muy importante para los aragoneses si quieren tener opciones para clasificarse entre los dos primeros del grupo y asegurarse su presencia en la siguiente ronda.
El CAI Zaragoza sólo se ha visto derrotado hasta ahora ante los dos primeros clasificados, y aunque en ambos casos las diferencias en su contra rondaron los veinte puntos, en los dos partidos dieron la cara y mantuvieron la igualdad hasta el último cuarto. El veterano Tejada le da consistencia al grupo, pero es de destacar el crecimiento que se observa en jóvenes como Chichirita o Mcsorley a medida que transcurre la competición. Si en el primer partido en Burgos se les vio fallones y un tanto desubicados, en los últimos partidos están siempre entre los quince y veinte puntos de valoración, incluso por encima en el caso de Chichirita. En la última jornada, los de Juanjo Sanjuán vencieron contundentemente al siempre incómodo Orto Tres Cruces zamorano, lo que da idea de que los burgaleses deben alejar de su pensamiento la idea de un partido fácil.
Tras la magnífica victoria en Vitoria del domingo pasado, Rodrigo Escudero lucha por mentalizar a su equipo de que ese nivel de concentración es el que quiere para cualquier encuentro, y que este partido en Zaragoza es una buena oportunidad para demostrar que se puede hacer de nuevo. “Zaragoza es una seria amenaza para los equipos de la cabeza. Son jóvenes y tienen talento y en cualquier momento te pueden dar un disgusto” nos comenta el preparador burgalés, que no podrá contar con Jorge Barreda y que, una vez más, ha tenido una semana un tanto irregular en la asistencia a los entrenamientos debido a los problemas laborales de algunos jugadores.





